Preguntas Frecuentes (Familia)
Buena parte de lo que un niño necesita para desempeñarse bien en primer año escolar se empieza a construir mucho antes, en el jardín y en la casa. Detrás de actividades tan cotidianas como los juegos de roles, las canciones y rimas, los cuentos o la hora de la merienda, se están sentando las bases del lenguaje, del pensamiento lógico-matemático, de la atención y de la capacidad de manejar las emociones.
El pasaje del jardín a la escuela trae cambios: un salón distinto, materiales nuevos, boletines de calificaciones, nuevas rutinas y nuevos adultos de referencia. Un desarrollo saludable en la etapa inicial facilita transitar estos cambios. Evaluar con el INDI permite ver cómo viene el niño en las distintas áreas del desarrollo antes de ese salto, de modo que la familia y el centro educativo puedan acompañarlo mejor y anticiparse a dificultades.
El INDI mira cuatro grandes áreas del desarrollo
Desarrollo cognitivo: cómo el niño/a usa el lenguaje, qué tanto conoce del mundo que lo rodea, cómo regula su comportamiento y cómo razona y resuelve problemas.
Desarrollo motor: la fuerza y coordinación necesarias para tareas escolares habituales, como agarrar un lápiz o moverse en el espacio.
Desarrollo socioemocional: los comportamientos y actitudes que le permiten tener interacciones sociales agradables y efectivas con otros niños y adultos.
Disposición para el aprendizaje: la motivación, la curiosidad y la forma en que el niño/a se vincula con su propio proceso de aprendizaje.
La maestra o el maestro de la clase es quien realiza la evaluación con INDI, observando y trabajando con el niño/a en el entorno natural del centro educativo: el aula, el comedor, el patio. El INDI se aplica dos veces al año, aproximadamente en abril y en octubre, en los Niveles 3, 4 y 5 de Educación Inicial de todos los centros públicos del país (ANEP), y en algunos centros privados que participan de forma voluntaria.
El docente del grupo es quien interpreta los resultados del INDI: recibe un reporte técnico automático, basados en datos nacionales, pero además conoce personalmente al niño/a y su contexto, por lo que integra esa información a su mirada profesional. Es el docente quien conversa con la familia sobre los resultados y su significado. No está previsto que las familias accedan directamente a los reportes automáticos del INDI.
Cuando esto ocurre, el centro educativo puede ajustar su propuesta de trabajo a las necesidades específicas del niño/a. También permite identificar si conviene una valoración más profunda en algún área —por ejemplo, una nueva evaluación por parte de la maestra u otro profesional— para conocer mejor la situación y actuar a tiempo.